Amnistía Internacional condena una nueva ejecución en Texas
8 de enero de 2010.- Durante el 2009 Amnistía Internacional (AI) ha realizado acciones para pedir la suspensión de la pena capital para Kenneth Mosley, un ciudadano de 51 años de raza negra que había pasado 12 años condenado a muerte por el asesinato del policía blanco David Moore.
Gracias a la presión, la ejecución de Mosley había sido suspendida en septiembre de 2009 por la Corte Suprema de Estados Unidos pero una nueva fecha fue fijada para ayer, 7 de enero de 2010. Pasadas las 6 de la tarde de Texas, Mosley fue ejecutado. El condenado no realizó ninguna declaración antes de que le aplicaran la inyección letal.
Amnistía Internacional considera que la pena de muerte es la forma más extrema de castigo cruel, inhumano y degradante. "La pena capital consiste en el homicidio premeditado y a sangre fría a manos del Estado", sostuvo Gabriela Boada, directora ejecutiva interina de AI en la Argentina. "Decapitar, electrocutar, ahorcar, administrar inyecciones letales, fusilar y lapidar no deberían tener cabida en el siglo XXI", concluyó.
Las cifras del horror
Ya son tres las ejecuciones en los Estados Unidos en lo poco que va del año, que se suman a las 52 que se llevaron adelante en 2009. El Estado de Texas sigue siendo responsable de una gran parte de las ejecuciones que realiza el país del Norte. En 2009 fue responsable de 24 de ellas y, de las 1.191 personas ejecutadas en EEUU desde 1977, año en que se reanudó la muerte como castigo, 448 fueron cometidas en el Estado sureño.
Para Amnistía Internacional la pena capital no es simplemente un acto, sino también un proceso legalizado de terror físico y psicológico, que culmina con la muerte de la persona a manos del Estado. Es preciso ponerle fin.
Para más información sobre el caso Mosley: http://amnesty.org.ar/actua/firma-acciones/estados-unidos-kenneth-mosley4
