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Manifestantes contra la violencia contra las mujeres en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. 2001 |
En Sudáfrica, los elevados niveles de violencia sexual y el grado de difusión del VIH hacen que las mujeres sean especialmente vulnerables a la infección por el VIH. Al mismo tiempo, la mujer está desproporcionadamente afectada por la pobreza y los gastos de transporte impiden a veces que las mujeres del medio rural infectadas por el VIH lleguen a centros médicos distantes para recibir atención y tratamiento integrales.
Las mujeres que han sobrevivido a la violencia en sus comunidades o en el ámbito de sus familias no reciben siempre la atención que necesitan, como tratamiento para reducir el riesgo de infección por el VIH después de una violación o servicios de apoyo que ofrezcan protección frente a relaciones con maltratadores.
Los movimientos de mujeres y otras organizaciones de la sociedad civil de Sudáfrica llevan tiempo haciendo campaña para abordar estos problemas. Entre otras cosas, luchan por la mejora de los servicios de salud destinados a las supervivientes de la violencia sexual, la concesión de subvenciones de asistencia social para contribuir a que las personas infectadas por el VIH que viven en la pobreza mantengan el acceso al tratamiento y la atención, y la creación de más refugios y mejores servicios para las supervivientes de la violencia en el ámbito familiar.
FIRMÁ LA CARTA
Sr.
Presidente de Sudáfrica
Kgalema Motlanthe
De mi mayor consideración,
Deseo manifestar mi preocupación por la situación de violación a los derechos humanos que sufren las mujeres en Sudáfrica. Solicito a Ud. que, como presidente de Sudáfrica, ponga en funcionamiento medidas efectivas que garanticen el acceso de las mujeres a los servicios de salud adecuados, sobre todo en los múltiples casos de VIH y que aseguren el acceso al tratamiento y la atención, y la creación de más refugios y mejores servicios para las supervivientes de la violencia en el ámbito familiar.
Sin otro particular saluda a Ud. muy atentamente,

