![]() |
| Mujeres refugiadas en Liberia. 2001 © UNHCR – L. Taylor |
En Liberia, durante el conflicto armado que afectó al país entre 1989 y 1997 y después entre 1999 y 2003, muchas mujeres fueron objeto de violencia sexual, secuestradas y obligadas a incorporarse a los grupos armados como combatientes o a trabajar como espías, cocineras y porteadoras. Según algunos cálculos, las mujeres representaban más del 30 por ciento de la fuerza de combate. Tras el conflicto, el estigma social que marcó a las mujeres vinculadas a las fuerzas combatientes y el aislamiento que este conllevaba han sido factores importantes que impiden la reintegración de las mujeres en la sociedad y que denuncien la violencia sexual.
Aun así, varias mujeres dieron ejemplo a muchas otras hablando abiertamente de sus experiencias relacionadas con la participación en las fuerzas combatientes. Hacen campaña por una vida mejor para las mujeres y niñas liberianas que estuvieron vinculadas a las fuerzas combatientes y piden programas de desarme, desmovilización, rehabilitación y reintegración (DDRR) sensibles al género que tengan en cuenta sus necesidades concretas.
FIRMÁ LA CARTA
Sr.
Presidente de Liberia
Ellen Johnson Sirleaf
De mi mayor consideración,
Deseo manifestar mi preocupación por la situación de violación a los derechos humanos que sufren las mujeres en Liberia. Solicito al gobierno liberiano que garantice que se tienen en cuenta las necesidades concretas de las mujeres que estuvieron vinculadas a las fuerzas combatientes en Liberia durante las dos guerras.
Concretamente deseo exigir que aborde las consecuencias físicas y psicosociales de la violación y de otras formas de violencia sexual experimentadas por las mujeres; trabaje en estrecha colaboración con grupos de mujeres y líderes femeninas para garantizar que se satisfacen las necesidades básicas de las mujeres y los niños en las comunidades rurales; ofrezca capacitación, microcréditos y oportunidades de formación empresarial a todas las mujeres y niñas afectadas por la guerra como parte de un paquete global para la reintegración y fortalezca el liderazgo femenino local en las comunidades rurales.
Sin otro particular saluda a Ud. muy atentamente,

